¿Perros y gatos en el estudio?
¡Pues claro que sí! O en la calle, o en el parque, o donde sea. Pero en el estudio los dejamos entrar. De hecho, son más que bienvenidos: Nos vuelven locos los peludos. No nos importa que haya que tener paciencia con ellos, ni que monten algún estropicio, ni que sean revoltosos ¡Ellos son así!
